Hermes te hace un análisis LVI: RoboCop (1987)

 

Saludos lectoras y lectores de la Guarida de Thirkanis: Este viernes empezamos una miniserie de tres análisis, donde ponemos bajo la lupa la llamada trilogía de la Ciencia Ficción de Paul Verheoven, que definió el paso del cineasta holandés por Hollywood.
Pero antes pongamos en contexto:
Corría la década de los años 80 y Verhoeven ya había hecho su film "despedida" del cine europeo con "El Cuarto Hombre" (1983) Thriller de misterio con muchas ideas que el cineasta nacido en Amsterdam luego reciclarla para otra exitosa película, Instinto Básico. Y fue contratado por una productora para dirigir una película medieval llamada Flesh & Blood (1984) protagonizada por el actor neerlandés Rugter Hauer. Aquella violenta película de batallas feudales en la Edad Media en Europa Central le dio la entrada a Hollywood, no obstante, debido a que Verhoeven no entendía muy bien la manera de pensar estadounidense, decidió explicar, y de paso ir introduciendo poco a poco sus ideas de izquierdas en sus películas, a través de la ciencia ficción.
 
Y eso, es hacer cine inteligente, pedazo de gilipollas inútil
 
El caso es que mientras estaba en su casoplón en Los Ángeles, le llegó un guion para una película de un policía que tras un terrible accidente es convertido en un robot, en un principio a Verhoeven pareció no mostrar interés en aquel proyecto, pero su esposa, tras leer el libreto le indicó que había una idea interesante; tras estudiarlo y reescribirlo con la ayuda del escritor Edward Neumeier presentaron el guion a Orión Films, la productora y esta dio el visto bueno.
 
EXPLORANDO UN RODAJE ACCIDENTADO
El rodaje de RoboCop no fue precisamente un camino de rosas; el traje tardó mucho en llegar y la composición de este era bastante complejo, tanto es así que tiró por tierra una de las ideas que era contratar a Arnold Schwarzenneger como protagonista de la cinta, pero con horror descubrieron que el armario austriaco era DEMASIADO GRANDE para entrar en el traje de látex que sería el cuerpo del robot (e imagino que hacer un uniforme nuevo, mas grande sería demasiado costoso
 
Además, cabe recordar que el Chuache estaba en ese momento trabajando en otra película de ciencia ficción distópica; The Running Man (Paul M. Glaser 1987)
 
Así que Verhoeven buscó a un actor algo mas delgado y seleccionaron a Peter Weller para portar la armadura robótica del policía de metal.
El propio Weller tampoco es que lo pasara de lujo dentro de aquel traje; casi 4 horas tardaban en ponerle todas las piezas, y dentro de aquel cuerpo pasaba un calor agónico de hecho llegó a perder el conocimiento en el rodaje un par de veces por la falta de aire, tanto es así que amenazó con dejar el rodaje si no se mejoraban las condiciones de este. Así que tras arreglar el traje mejorando la ventilación y haciéndolo que se pudiese respirar en su interior, se puedo continuar el rodaje.
A pesar de todo, al final de la filmación, el actor natural de Winsconsin perdió mas de 10 kilos en el rodaje, quedando solo en piel y huesos el pobre hombre.
 
Además durante el rodaje, RoboCop usaba dos "cabezas" por así decirlo, una con el característico casco y una segunda cabeza que era una máscara de látex  imitando la cara del actor para las escenas sin el casco.
 
El lugar acordado para rodar el film no estuvo exento de problemas, ya que se decidió rodar en Detroit, ciudad de la acción; pero había ocurrido hacía poco el cierre de General Motors para trasladar las fábricas a Asia donde era mucho mas barato mantenerlas, convirtiendo la ciudad en un erial de pobreza y marginalidad.
 
Una muestra mas de lo bonito que es el PUTO CAPITALISMO 

El problema fue tan grave que varios trabajadores de la cinta sufrieron atracos a punta de navaja y a punta de pistola y algunos técnicos denunciaron varios robos de material por parte de la ciudadanía de la malhadada urbe. Así que Paul viendo que el clima en esa ciudad era irrespirable, decidió trasladar todo el rodaje a la ciudad de Dallas en el estado de Texas.
El estreno tampoco es que fuese un camino de rosas, ya que a punto estuvo de ir directamente a las "Salas X" (como hizo nuestra amiga Ángeles González Sinde) tanto es así que tuvieron que "difuminar" la muerte del villano Clarence en el montaje para que no fuese tan impactante y así tener el PG-18 y salir en las carteleras normales.
 
Para los despistados, una "Sala X" no servían solamente para poner cine de gente desnuda haciendo marranadas, el cine gore que se saltaba la normativa PG también terminaba en las Salas X, como hizo nuestra amiga Ángeles González Sinde.
 
Una vez aclarado estos puntos, vamos a hablar un poco acerca de la película un poco.
 
DETROIT DISTÓPICO
No hay mucho que comentar que no se sepa ya de esta película, Murphy un policía acostumbrado a lo peor de la ciudad de Detroit en el futuro es emboscado y asesinado por la banda de Clarence J. Boddicker, su cuerpo casi destrozado es recompuesto por la Corporación Delta, que pretende privatizar el cuerpo de policía para que sea mas eficiente, incluso entrando en una carrera corporativista entre el ED-209 del antagonista principal Dick Jones, robot completamente artificial y RoboCop, cyborg con una base humana.
 
De nuevo tenemos la horrible perspectiva de que servicios públicos, como la policía o los bomberos siendo privatizados por una corporación sin escrúpulos  que piensan delegar todo el trabajo a máquinas sin alma.
 
A partir de aquí tenemos una lucha corporativa entre el villano Dick Jones que quiere regar el país entero de unidades ED haciendo el trabajo de un policía y por otro lado su contraparte Bob Morton (interpretado por Miguel Ferrer) que quiere a RoboCop como una herramienta para ayudar a la policía, pero lejos de la acción y la violencia desmedida, lo interesante de esta cinta, es la horrible perspectiva de la privatización de un servicio público como la policía y sustituirlo por máquinas, máquinas cuya programación está sujeta a errores, a hackeos y a otros problemas y que carece de un criterio humano que le permita tomar la decisión menos mala en cada momento.
Esto no va a suponer cientos de personas perdiendo su trabajo, contribuyendo a la inseguridad y a la delincuencia.
De hecho esto me recuerda a un refrán que leí hace mucho tiempo en un libro de cuentos y poemas chinos:
 
Los bueyes son útiles ya que son fuertes  y pueden hacer el trabajo duro, pero una vez lleguen al final del camino, serán sacrificados.
 
Esto lo dedico a todos los policía que se dedican a seguir a un sistema que en cuanto deje de ser útiles para él los desechará como ha hecho con otros, buenas noches y buena suerte.

Comentarios

Entradas populares