De cuando Heraclio Fournier quiso entrar en los juegos de cartas
Saludos lectoras y lectores de la Guarida de Thirkanis:
Hoy vamos a hablar un poco de juegos de cartas, pero no vamos a tocar el tema del Magic, ya que está un poco trillado, de hecho de lo que me quiero referir es al intento "Made in Spain" de juego de cartas coleccionables. Así que al lío, porque este es un tema muy interesante a tratar.
LA LLEGADA DE LOS JUEGUITOS DE CARTAS A ESPAÑA
La idea de los juegos de cartas coleccionables o TCG se empezó a introducir en España a partir de la década de los años 90; desconozco si para la década de los años 80 se intentó algo antes, pero es aquí a las puertas del Siglo XXI de lo que quiero hablar.
Ya en 1994 había aparecido Magic the Gathering en España, en concreto la cuarta edición (todavía en inglés) acompañada de otras expansiones como Ice Age, Tierras Natales o Renacimiento, también apareció un juego de cartas basado en el universo de Vampiro La Mascarada (que nunca jugué por cierto) y luego quiero hacer una mención de honor a un par de mamarrachos escasos de neuronas que vivían en Norma Comics de Granada y que hablaban maravillas de un juego de cartas de Star Wars y se hacían pajas mentales con que el juego iba a ser la ostia y que en 2-3 años iba a desbancar al MtG.
Si, si, mira como desbancó al Magic.
Los problemas de ese juego de cartas (aparte de ser un PayToWin entre otros muchos) era lo tremendamente caras que eran ya que cada sobre costaba 50 pesetas mas caro que un sobre de Magic normal.
También se que muchos estaréis pensando en el juego de cartas de Pokemon o en el Yu Gi Oh. Pero esos llegaron bien entrando en la década de los años 2000 por lo que prefiero seguir en el Siglo 20, que es donde se centra la acción.
LOS NAIPES DE HERACLIO FOURNIER
Heraclio Fournier González (Burgos 1849 - Vichy 1916) nieto de un exiliado francés por la revolución francesa y el terrible clima de inestabilidad que acompañaba en el país galo por aquellos años, el joven Heraclio se dedicó a ser un emprendedor con varias empresas, siendo su primer negocio una imprenta cerca de la librería "El Globo" en la ciudad de Burgos. Unos años después, se trasladó al País Vasco donde abriría una empresa de fabricación de naipes para juegos de cartas, abriendo la sede principal en Vitoria la capital de la provincia de Álava y la fábrica en Legutio donde realizaría una baraja de cartas, la llamada "Baraja Española" sólo que realmente son los arcanos menores del Tarot de Marsella.
Existe una explicación y su significado sobre los arcanos menores de la baraja de cartas, y si queréis lo podemos explorar en una entrada a futuro en este blog.
La baraja española se popularizó en pocos años, siendo referenciado en la literatura, el cine, cómics e incluso ser la herramienta básica de muchos magos prestidigitadores, desde Juan Tamariz, hasta Luis Piedrahita o Anthony Blake.
REGRESANDO AL SIGLO XX
El caso es que todo este tema de los jueguitos de cartas coleccionables, llamó a los que ahora mandan en la empresa Heraclio Fournier, y viendo que allí había un posible nicho de público decidieron sacar su propia versión de Magic llamada "La Ira del Dragón" ... con resultados un tanto cuestionables.
Lo primero que podemos comprobar, es que en vez de sobres o paquetes ya configurados como mazos, venían en barajas de cartas como las que portan los antes mencionados naipes españoles.
Esto de entrada, no me parece una mala idea, ya que si estas barajas pequeñas al ser mas baratas, bastaría con que te comprases tres o cuatro y ya podrías configurarte tu propio mazo.
Pero cuando cogemos las cartas, nos damos cuenta de la primera gran cagada.
El primer fallo que tenemos es el marco, que es del mismo color que las bolas que indican el coste para invocar a la criatura de marras.
Para una persona que vea bien, no debería ser un problema, pero para una persona que le cuesta diferenciar colores o tiene problemas de visión, esto es una jodienda muy grande.
Para hacer un pequeño estudio comparativo, me he descargado de la base de datos de la pagina de Scryfall una carta de Magic de la primera colección (Alfa) y también para ser mas justos una carta criatura azul.
Lo he puesto en grande para que podáis observar las diferencias entre una carta de MtG y una de la IdD. Lo primero es que podéis ver un marmoleo del marco (que por cierto, a mi me encantaba ese efecto de mármol azul), en la parte superior izquierda podéis ver el nombre de la criatura, al mismo tiempo que a la derecha su coste en Maná ya que nosotros estamos acostumbrados a leer de izquierda a derecha. Segundo el recuadro donde está la ilustración tiene que ser grande, para que s pueda disfrutar (aunque luego es verdad que Magic tiene una cantidad de ilustraciones que son para darles de comer aparte) luego abajo tienes el tipo de criatura que has invocado, así como el tipo de hechizo que es, si un conjunto, un hechizo instantáneo, un encantamiento o en este caso, una invocación.
Debajo de la ilustración tenemos otro recuadro grande y al igual que el coste de invocación, es de un color mas tenue que en el del marco; para poder distinguirlo y poder leer no solo el texto descriptivo, si no también ver si dicha criatura tiene alguna mecánica especial o hace algún efecto sobre el campo de batalla.
Por último se puede ver el ataque y la defensa de la criatura y al lado contrario, el ilustrador o en este caso, la ilustradora que es Melissa Benson.
Y ya que hablamos de artistas...
LA CARADURA Y LA DESVERGÜENZA
En efecto uno de los grandes problemas de este juego, era el uso de ilustraciones y artistas de la talla de Luis Royo, de Ciruelo Cabral, de Boris Vallejo o de Vicente Segrelles (de este último hablaremos mas adelante) pero sin permiso de estos. Vamos a obviar que si introduces un juego de cartas que técnicamente es para todos los públicos, lo último que necesitas es meter a las doñas de generosos senos y curvas sugerentes de Luis Royo.
Y he escogido para el artículo una de las ilustraciones mas "suaves" por así decirlo.
Si no también el hecho de que la empresa Heraclio Fournier estaba utilizando esas ilustraciones sin permiso de los correspondientes autores. Esto es de una caradura impresionante, es como si yo escribo un juego de rol de fantasía medieval y para las ilustraciones cojo los dibujos de Jenneth Giner, Breo Álvarez o de Israel Llona sin darles crédito o permiso para ilustrar mi manual. Me parecería de una falta de respeto terrible hacia esos artistas, así como meterme en un problema legal muy gordo.
En especial me quiero centrar un poco en lo de Vicente Segrelles, ya que según Heraclio, el juego de cartas estaba basado en MERCENARIO un cómic de aventuras en un mundo fantástico medieval estilo Dungeons & Dragons creado por el autor e ilustrador barcelonés.
Y de hecho cometieron la ignominia de usar algunas viñetas del cómic que estaba cortadas y editadas en plan puerco con el Photoshop para que apareciesen en las cartas
Imagino que cuando ya les llegó una carta de cese y desista por parte de los abogados de todos los autores mencionados (y de los que seguro que me he dejado en el tintero) fue cuando decidieron dar carpetazo al asunto.
Pero creo que la realidad era otra.
LA RAZÓN POR LA QUE EL DRAGÓN CAYÓ
Aparte de todo el follón legal que no iba a ser un moco de pavo, el principal problema, es que el sistema de juego era tremendamente similar al Magic, pero sin la profundidad y la estrategia de este, se saltaban la simbología de los 5 colores, cada uno representado por un tipo de tierra, debido a que las fuentes de energía eran lo mas genérico y todo hecho por la ley del mínimo esfuerzo.
Por ejemplo en MtG había una historia latente, por ejemplo ya desde la expansión de Antiquies se empiezan a postular los Pirexianos con su terrorífico body horror como una amenaza latente y en la expansión de las Tierras Natales teníamos el conflicto entre el vampiro conocido como el Barón Sengir y una druida llamada Sauce de Otoño; y así podíamos estar hasta mañana.
Ergo, simplemente por calidad del producto, y sobre todo la profundidad y la capacidad de estrategias y nivel de personalización de mazos, que hace que esta "Ira del Dragón" pareciese una especie de versión cutre hecha por la empresa de juegos de mesa española Falomir Juegos conocida por sus plagios descarados de otros juegos de mesa como Monopoly, Hundir la Flota o Hero Quest pero a un nivel de caspa y cutrerio que harían que Roger Corman se revolviese en su tumba.
NADIE ECHARÁ DE MENOS A LA IRA DEL DRAGÓN
En pleno 2026 con Magic dominando todo el panorama de lo TCG´s, con otros juegos como One Piece basado en cómic japones homónimo, Gundam, basado en la gigantesca franquicia de robots gigantes, cosas como Altered con un rollito también animu japonés o recientemente Lorcana basado en las IPs de Disney que van desde la Sirenita hasta el Rey León y desde el Pato Darwing hasta Gárgolas el panorama de los juegos de cartitas coleccionables no necesitan ya a la Ira del Dragón y ya solo forman parte de los coleccionistas mas extremos y como una curiosidad del pasado, buenas noches y buena suerte, nos vemos.









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