¿El Emperador está vivo?
Saludos lectoras y lectores de la Guarida de Thirkanis, hoy toca hablar un poco de Games Workshop y Warhammer 40.000, ya que hace poco ha surgido una teoría rara que apunta a una de las personalidades centrales del universo de Warhammer 40.000 y esto ha generado una oleada de debate dentro de la comunidad de WH40K; así que vamos a desgranar un poco esta situación y como, dependiendo de como jueguen sus cartas Games Workshop, les puede salir la jugada bien, mal o nefasta.
EL EMPERADOR PRISIONERO DE SU TRONO
Para poner un poco en contexto y sobre todo para el que esté leyendo este artículo y sea un profano en la materia. Uno de los eventos mas importantes dentro de la linea temporal de Warhammer 40.000 fue la conocida como LA HEREJÍA DE HORUS; este evento fue una terrible y cruenta guerra civil donde uno de los hijos del Emperador, Horus Lupercal, primcarca de la legión de los Hijos de Horus (posteriormente rebautizados como La Legión Negra) desató una auténtica marea de fuego y sangre que anegó toda la galaxia, culminando en la batalla entre Horus y el propio Emperador de la Humanidad en el interior de la nave comandante del primero, llamada El Espíritu Vengativo.
Tras una terrible batalla, El Emperador se impuso ante su hijo y logró destruirlo, sin embargo el cuerpo del Emperador quedó tan sumamente dañado, que los Custodes y miembros del Adeptus Mechanicus tuvieron que colocarlo en una especie de maquina para evitar que muriese, momento en el cual, el destino de la Humanidad cambió drásticamente.
Ahora el Emperador es un cuerpo marchito, mantenido con vida de maneras artificiales, con cientos de miles de cables horadando su cuerpo a la vez que al día son sacrificados la friolera de 1000 psíquicos humanos para mantener con vida al Emperador de la Humanidad y durante esos 10.000 años, el propio Emperador no ha dicho ni hecho nada hasta recientes eventos y encima los que ahora mandan en el Imperium, tampoco pueden "desconectar" al Emperador para que su cuerpo pueda descansar; puesto que el se ha convertido en la llamada Luz del Astronomicon, que es una suerte de faro estelar que permite guiar a las naves por la Disformidad hacia puertos seguros. Así que aquel ser creado hace millones de años por los Chamanes Globales que emergió de las cavernas de la Capadocia en Turquía como el líder de la humanidad, ahora ha quedado reducido a un cadáver conectado a la colosal maquina que lo mantiene vivo a duras penas que es el Palacio de Terra Santa.
PERO ALGO HA CAMBIADO
Parece ser que durante el anuncio de la 11ª Edición del reglamento de WH40K en el tráiler de lanzamiento, casi como el tráiler de una película donde vemos a los ejércitos de la humanidad enfrentándose a infinidad de enemigos, aparecen varios planos donde se ve al Emperador conectado a la maquina que lo tiene completamente en esa especie de estado de limbo que no está vivo. pero tampoco muerto.
Por cierto, para los despistados, el ilustrador Jon Blanche explicó en su momento que esta imagen del Emperador, no el el verdadero Emperador, si no una suerte de simulacro para satisfacer a los peregrinos que llegaban a Terra y tenían el privilegio de ver su imagen.
Pero parece ser que al final del tráiler, aparece el Emperador, todavía atado a la maquina que lo mantiene con vida, pero hay una diferencia, el ojo se ha abierto y mira directamente al espectador dando la idea de que por fin ha despertado.
PONGAMOS UNOS CONCEPTOS SOBRE LA MESA
Partiendo de la base de GW querrán sacar algún tipo de manual o de libro sobre como despertó el Emperador y como se logro curar, no me trago la broma de que el despertar del Emperador sea una nota a pie de página.
Mas que nada, porque si despertase, lo primero cada humano del Imperium tendrá que sentir dicho despertar, como si de una epifanía cósmica se tratara, incluso es posible hubiesen hasta suicidios en masa debido al éxtasis psíquico por el repentino despertar.
No obstante, que el Emperador despierte, genera 2 problemas importantes
El primero que todo el arco de Roboute Guilliman como el regente del Imperium usando el titulo de "El Hijo Vengador" se va a la mierda.
Por otro lado, si nos atenemos a la filosofía del Emperador, cuando despierte y vea como se ha trastocado su obra convirtiéndole en una especie de Dios-Mártir, creando una teocracia chunga alrededor de su figura y cometiendo barbaridades que van desde el adoctrinamiento religioso hasta exterminio completo en planetas hasta el ultimo ser vivo que allí vive.
No creo que simplemente salga a la calle con un chándal, vea el percal y diga:
Joder, no puedo dejaros ni 5 minutos a solas, porque no veas como me la liais.
Es muy probable que monte en cólera y se le vaya la pinza y empiece por cargarse hasta el ultimo monaguillo de la Eclesiarquía. Y eso sería solamente el principio.
Y de seguro después iría a la caza de este pedazo de IMBÉCIL
Así que el despertar del Emperador lo veo a nivel de lore muy complicado, a no ser que en GW consideren esto como algo rollo Evangelion para que la galaxia se vaya a hacer puñetas para que luego haya un reboot del universo o algo así similar a lo que se hizo con Age of Sigmar.
EN LA MESA DE JUEGO
Si a nivel de lore, la reaparición del Emperador de la Humanidad como si se hubiese echado una siesta de varios siglos me parece bastante jodido, en mesa es literalmente INJUGABLE.
Primeramente, a nivel de estética, buena parte de su cuerpo tiene cables y chatarra suficientes para llenar el Sanchez Pizjuán, aparte de que literalmente tiene partes del cuerpo que están destrozadas, por lo que ponerse su flamboyante armadura dorada no creo que sea una buena idea. A no ser claro está que se saque del culo un factor de curación nivel Deadpool lo cual me parecería demasiado descarado y conveniente para la trama.
La segunda opción es prepararle un Dreadnought para poder entrar en combate, pero eso sería casi volver a la casilla de salida, sale del Trono Dorado para meterlo en una especie de ataúd que va fusionado a un cuerpo robótico cargado de armas, fantástico, cambia una prisión por otra.
La tercera y ultima opción es usar al Emperador como una especie de unidad de apoyo, algo así como el Cacique Kroak de los Slann/Seraphon, que lo tengan que llevar los Custodes en una especie de Palanquín mientras que este usa sus poderes psíquicos como una suerte de pararrayos en combate, opción que de seguro va a cabrear a mucha gente.
Pero el problema de todo esto que subyace es... ¿Como vas a poner a un ser que literalmente es DIOS en el campo de batalla?
Y se que alguien me dirá.... Pero bueno Hermes, también en Warhammer Fantasy estaba el emperador Carlos Francisco I de Reikland como figurita a lomos de un grifo molón.
El problema de base es que en Fantasy, el Emperador Carlos Francisco es un humano, si, va al combate con el martillo de Sigmar y va a lomos de un grifo molón, pero sigue siendo eso, un simple humano.
Es el equivalente a que el Zar Pedro I Romanov se vistiera con su elegante armadura y se pusiese al frente de su ejercito en contra de una potencia enemiga.
De nuevo su poder no le llega a la suela de los zapatos a Emperador de WH40K ya que el que reciba el titulo de Dios-Emperador no está puesto de forma baladí.
Esto, a nivel de reglas es inviable y dudo que en GW decidan embarcarse en semejante locura, a no ser que empiecen con las escaladas absurdas de poder, y entraríamos en el síndrome de Dragón Ball Z con enemigos cada vez mas poderosos con niveles de poder que rozan ya lo absurdo. Aparte de que le quitaría el foco a lo que realmente importa, que son los soldados de a pie, esos guerreros de la Casta del Fuego Tau, esos Vengadores Implacables de los Aeldari o esa brigada de soldados de Cadia con sus rifles láser
OTROS CAMINOS
Yo creo que Warhammer 40.000 tiene mucho mas por explotar antes que recurrir a sacar al Emperador de la quesera. Tenemos desde los supervivientes de Cadia, todo el tema de la Cicatrix Maledictum que da para muchísimo juego, así como la facción recién llegada de las Ligas de Votann que desde que salieron han quedado en el mas absoluto limbo y no les han dado nada DE NADA de peso en el universo WH40K.
De hecho mi amigo Pablo me contó una vez como hubiese hecho la secuela de Warhammer 40.000 que precisamente empezaba con la muerte definitiva del Emperador y la desaparición del Astronomicon, planteando desde mundos humanos que tienen que sobrevivir por su cuenta, Mundos Astronave Aeldari viajando a la deriva en el cosmos, hasta incluso clanes de Orkos civilizados que han conseguido someter su salvajismo.
Ya se que este mi humilde blog no tiene ni voz ni voto en este tipo de cosas frente a un gigante financiero como Games Workshop, y mis súplicas y recomendaciones se van a limpiar el pito con ellas, por lo menos yo quiero demostrar los problemas que van a suceder en el momento que liberen a un monstruo que se les va a terminar escapando de las manos.
Buenas noches, y buena suerte, nos vemos.







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